Hernia Discal

Para entender qué es una hernia discal, debemos entender cómo funciona nuestra columna vertebral y cada una de sus partes. Esto nos ayudará a prevenir enfermedades, lesiones, dolores y síntomas relacionados con la espalda.

La columna vertebral, también llamada espina dorsal, es el pilar óseo de nuestro cuerpo.

Esta extraordinaria estructura, situada en la parte posterior del tronco, nos provee de la capacidad de mantenernos erguidos o movernos sin perder el equilibrio, ya que sus componentes aportan estabilidad y flexibilidad.

columna vertebral o espina dorsal

Es el cimiento fundamental que sostiene el esqueleto y protege la médula espinal que recorre su interior.

Este eje óseo va desde la cabeza, hasta la pelvis, finalizando con el coxis.

Presenta 4 curvaturas cóncavas y convexas y 24 vértebras, mas el sacro y el coxis, con 9 vértebras más.

Este sistema vertebral de ingeniería está constituido por una sucesión de vértebras superpuestas separadas por unos discos que amortiguan su presión y permiten el movimiento a la vez que las mantiene unidas. Varían de tamaño dependiendo del lugar donde se encuentren y su función.

Si alguno de estos discos sufre alguna lesión, estamos ante una hernia discal.

¿Qué es una hernia discal?

 Una hernia discal o disco protuberante, es un desplazamiento, fractura u otro tipo de daño en un disco intervertebral.

Puede suceder a cualquier nivel de la columna, aunque es más habitual en unas zonas que en otras por el movimiento y presión en ellas.

Las más comunes son la hernia discal cervical y la hernia discal lumbar.

hernia discal

Estos discos están constituidos por el anillo fibroso, compuesto de fibras concéntricas que lo rodean por el exterior, y una sustancia gelatinosa: el núcleo bulboso. Reciben los movimientos de nuestra espalda y nos permite doblarnos hacia adelante y atrás y hacia los lados.

Además cada disco está custodiado por un manojo de pequeños músculos que lo protegen.

Si los músculos funcionan mal y se quedan comprimidos o por el contrario, demasiado relajados o débiles, se origina una presión mantenida en el disco, haciendo que se deshidrate y su núcleo bulboso salga hacia el exterior. Esto es una hernia discal.

Síntomas de la hernia de disco lumbar

sintomas hernia de disco

Mayoritariamente, la hernia discal aparece en la región lumbar. A pesar de ello se puede reflejar en una pierna, sintiendo:

  • Entumecimiento
  • Pérdida de sensibilidad
  • Dolor
  • Debilidad
  • Hormigueo

Estos síntomas se denominan ciática o radiculopatía lumbar.

La lumbalgia se produce cuando existe un exceso de movimiento en alguno de los discos intervertebrales, volviéndose inestables, siendo los más comunes son (L3-L4 y L4-L5) por el deterioro natural del cuerpo humano.

Cuando la hernia discal se produce en la región cervical, aunque no es habitual, puede causar daños neurológicos.

Con menos frecuencia puede aparecer una hernia en la región torácica, en este caso el dolor se puede reflejar en la parte alta de la espalda, en el estómago o el pecho.

La constitución anatómica de cada persona influye en la lesión discal.

Operación para una hernia de disco

operacion hernia discal

Antes de una operación existen otras opciones que deben realizarse por prescripción médica.

Si en un determinado tiempo el tratamiento no favorece la mejora, tomaríamos el quirófano como última opción.

Existen diversidad de intervenciones dependiendo de la invasión en el cuerpo.

La cirugía común para una hernia de disco es una discectomía. Consiste en eliminar una parte del disco dañado o todo.

En otros casos se libera espacio para disco eliminando parte del hueso, esto es laminectomía. Hoy en día se utilizan hasta microcámaras introducidas por un tubo, haciéndolo cada vez menos invasivo.

Otros tipos de intervenciones son la fusión espinal (realizando ingertos), laminoplastia (cuando se accede al cuello desde la parte de atrás) o Corpectomía cervical (mediante la cual se elimina materia para descomprimir la médula espinal y los nervios). A veces se colocan placas metálicas o tornillos para mantener la postura de las vértebras deseada.

Diagnóstico y Tratamiento de la hernia discal

Habitualmente, si el caso no es grave, la primera opción es guardar reposo un par de días, pero sin excederse, ya que hacer ejercicio es positivo.

Podemos ayudarnos del frío y el calor intermitentemente, aplicado de forma local para bajar la inflamación y el dolor.

A veces se aconseja el uso de una faja para dar estabilidad a la zona dañada.

Como medicamentos suelen emplearse antiinflamatorios, relajantes musculares o comprimidos para dormir. También se hace uso de la fisioterapia, quiromasaje y acupuntura.

A pesar de todo, debemos informarnos de nuestras necesidades en una clínica especialista.

Ejercicios para la ciática debido a una hernia discal

Los músculos que rodean la vértebra, velan por la postura de la misma, y si los ejercitamos de forma saludable, disminuiremos las probabilidades de sufrir una hernia discal.

Para trabajarlos podemos realizar ejercicios intermitentes, con ellos también se fortalece el disco y se rehidrata, aunque no podremos excedernos en caso de fase aguda.

Nadar es uno de los deportes más completos que existen y muy favorable para la espalda.

Para su recuperación y prevención, basta con llevar una vida lo más sana posible en todos los sentidos,  porque como podemos ver, todo esta interconectado.

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