El Duodeno

“El que bien come y bien digiere, sólo de viejo se muere.” -Anónimo.

Ya le decía Don Quijote de la Mancha a su escudero: “El estómago es la oficina del cuerpo”.

Y es que desde muy antiguo, se le ha dado importancia al estómago o vulgarmente “la tripa”, cuando nos referimos a la digestión. Pero existen más partes del sistema digestivo además del estómago que son importantes y que cumplen una función vital para nuestra salud.

Si tomamos conciencia de estas partes, nos será más fácil cuidar de nuestra salud.

Conocer mejor nuestro cuerpo, saber cómo funciona y responsabilizarnos de él, nos ayudará a prevenir muchas enfermedades, y por otro lado, las visitas al médico, que a veces nos roban más tiempo del que quisiéramos.

Entre las diferentes partes de nuestro organismo, se encuentra el sistema digestivo.

Éste se encarga de la transformación de los alimentos que ingerimos en sustancias químicas necesarias para vivir. Sin alimento no hay vida y ahí es donde se gesta nuestra nutrición.

Una de las áreas del aparato digestivo es el intestino, que va desde el estómago al ano. En él se procesa todo lo que ingerimos. Y la absorción de nutrientes empieza exactamente en el duodeno.

El trabajo de la digestión es más importante de lo que creemos.

Estómago

¿Qué es el duodeno?

El intestino se compone de varios sectores principales. El duodeno es la primera región del intestino delgado.

Éste se puede dividir en cuatro partes:

  • La parte superior o bulbo duodenal
  • La parte descendiente
  • La porción horizontal
  • La parte ascendente, que da paso al yeyuno.

La pared interior del intestino no es lisa.

Está cubierto por unos pliegues en sus paredes que presentan unas vellosidades, cuyo objeto es absorber los nutrientes. Sin ellos, no podríamos nutrirnos y por ello, no podríamos vivir.

Así mismo, contiene glándulas que generan un moco alcalino que contrarresta el jugo ácido proveniente del estómago.

 

¿Dónde está el duodeno?

El duodeno es el primer tramo del intestino delgado, que empieza desde el estómago y termina con el yeyuno.

Mide de 25 a 30 cm y es más ancho que el resto del intestino.

 

Funciones del duodeno

Forma parte del aparato digestivo y como tal, cumple funciones importantes en nuestra digestión.

Concretamente es donde empieza la asimilación de nutrientes. Su principal función  es incorporar estos nutrientes al organismo.

Cuando la comida llega al estómago y se mezcla con el ácido estomacal, pasa al duodeno. Allí se produce el combustible que necesita nuestro cuerpo para vivir. En él empieza la absorción de vitaminas, minerales y otras sustancias.

Un incorrecto mantenimiento del duodeno puede originar enfermedades como cáncer o inflamación del duodeno.

Hoy en día, sabemos que existen multitud de cánceres casi como partes hay en el cuerpo. La buena noticia es que podemos ayudar mucho a nuestro cuerpo para evitarlos.

Un cáncer es una enfermedad provocada por la contaminación de células sanas por células malas o cancerígenas.

Recordando lo anterior, en el duodeno existe un medio alcalino, si se vuelve ácido por el consumo de alimentos inadecuados, se degenera dando paso a intoxicaciones y ciertas enfermedades. Esto conlleva una degeneración celular.

La enfermedad puede ser en muchos casos fruto de nuestra ignorancia.

El cáncer intestinal no es de los más frecuentes, y menos el de duodeno. La media de edad a la que suele generarse es a partir de los 60 años y según las estadísticas, generalmente se da más en hombres que en mujeres.

Los cánceres intestinales pueden ser diferentes dependiendo del tipo de células involucradas. En el caso del duodeno, el tumor se debe a las células de la mucosa.

Algunos síntomas del cáncer intestinal pueden ser:

  • Náuseas o vómitos
  • Pérdida de peso
  • Hemorragia digestiva
  • Dolor abdominal
  • Perforación u obstrucción intestinal.

Entre los factores de riesgo destacan la mala alimentación continuada, síndromes hereditarios, la obesidad, el tabaco, inflamación intestinal e incluso abuso de medicamentos.

Inflamación del duodeno

Por otro lado, la inflamación del duodeno o duodenitis se produce en su pared interna donde se encuentra la mucosa. Ésta se irrita y se inflama.

Esto puede afectar a todo el proceso digestivo. También se puede producir duodenitis por la secreción ácida del estómago, irritando así esta zona, dando lugar a dicha inflamación.

Los principales síntomas que la provocan son la indigestión, hinchazón o ardor abdominal, gases, pérdida del apetito, náuseas y vómitos. Las heces suelen ser oscuras o incluso pueden contener sangre.

Puede producirse por diversas causas, como por ejemplo la acidez estomacal, alimentos picantes que lo irritan, los refrescos azucarados, el alcohol, el mal uso de los medicamentos, infecciones de diversos tipos, el estrés y la ansiedad, o traumatismos en la zona abdominal.

A pesar de todo siempre debemos consultar un especialista si notamos cualquiera de estos síntomas para que nos diagnostique de forma correcta.

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